Revistas latinoamericanas de estudiantes de psicología

estudiantes-universitariosA lo largo de su formación académica, aún hoy en día –y a pesar de las muchas reformas universitarias con las que se ha experimentado-, el estudiante es contemplado en no pocos casos como un receptor pasivo de información. Es cierto que se han introducido numerosas actividades prácticas en los curricula y planes de estudio, pero aún estamos lejos de una pedagogía en la que el alumno sea visto como un verdadero agente de conocimiento. En el mejor de los casos, los estudiantes universitarios acceden a la posibilidad de realizar actividades que los introducen en alguna medida en el quehacer profesional de su disciplina, ya sea mediante prácticas en la propia universidad o en organizaciones colaboradoras, en las que –en el caso de nuestra ciencia- aprenden qué hacen los psicólogos del “mundo exterior”.

En el caso de la investigación,  muy raramente se contempla que ésta sea no ya una posible salida profesional, sino algo que puede activar la pasión en muchos estudiantes por saber más y descubrir más acerca del comportamiento humano. Y si hay algo cierto es que el investigador no nace, sino que se hace a lo largo de una carrera que exige esfuerzo y motivación, y que también está llena de obstáculos. Pocas veces los alumnos encuentran la oportunidad de aprender a investigar, y menos aún de aprender a ser investigador. ¿Cómo se inicia una carrera en investigación? ¿Qué ocurre en un congreso? ¿Cómo se escribe un artículo científico, una comunicación? ¿Cómo se diseña un póster? ¿Qué hay que hacer para publicar? Es obvio que es necesaria una formación metodológica para poder investigar, pero también es necesaria una formación procedimental para poder ser investigador. Y en la práctica, en realidad ambas cosas van de la mano.

En este sentido, un artículo aparecido en la Revista Colombiana de Psicología hace visible una iniciativa que destaca porque viene a cubrir esta laguna formativa: son las revistas de estudiantes de psicología. En él Ana Lucía Arbaiza-Bayona reflexiona sobre las características y el papel que estas publicaciones periódicas estudiantiles pueden jugar dentro del panorama académico e investigador de la psicología científica. La autora pone el énfasis en que tales proyectos constituyen una herramienta de aprendizaje de enorme valor, dado que los estudiantes se familiarizan con todas las fases del proceso investigador, pero además, también con los entresijos del proceso de revisión por pares, edición y producción de una publicación periódica. Como ella misma lo expresa:

Aun en los pocos casos en los que hay producción, día a día las revistas rechazan artículos por errores en aspectos formales como la redacción, la utilización de las normas de publicación de la American Psychological Association (APA) o la presentación de los datos, y por errores más sustanciales como el mal planteamiento de un problema de investigación, metodologías deficientes o conclusiones injustificadas. Si bien la formación a nivel de pregrado y posgrado a menudo incluye entrenamiento en los rudimentos e incluso en los detalles del proceso de investigación, no incluye casi nunca aspectos relacionados con el proceso de publicación” (Arbaiza-Bayona, 2012, p. 153).

En definitiva, estas revistas serían un buen ejemplo del enfoque pedagógico del learning by doing, e incluso del aprendizaje por descubrimiento, y vendrían a sustentarse en la vieja máxima de Giambattista Vico de que sólo conocemos realmente aquello que construimos. Con buen criterio, Arbaiza-Bayona defiende que su carácter pedagógico no implica que las revistas estudiantiles hayan de ser de calidad inferior a las revistas que habitualmente sirven de canal de expresión a los estudios psicológicos. Más bien al contrario, el objetivo es que los estudiantes logren un producto equiparable en calidad editorial y rigor científico a cualquier otra revista. Para ello, obviamente, es necesaria supervisión, ayuda –y tal vez también aliento- por parte de profesores, investigadores y profesionales de la psicología, que pueden ofrecer orientación y retroalimentación a los alumnos. A la vez, la implicación de los docentes puede proporcionar una mayor continuidad –desde las instituciones en las que trabajan- a este tipo de publicaciones. Junto a su objetivo pedagógico, estas revistas también tienen un importante papel en lo que se refiere a la introducción del alumno en el mundo de la investigación profesionalizada, lo que sin duda puede favorecer una mayor visibilidad y productividad de la psicología latinoamericana. En este sentido, las revistas estudiantiles contribuyen a la generación de una cultura de publicación exitosa en América Latina. No obstante, son escasas las iniciativas de este tipo, entre las cuales la autora identifica las recogidas en la tabla adjunta.

RevistasEstudiantesPsicología

Finalmente, el artículo de Arbaiza-Bayona (2012) también ofrece algunas orientaciones para promover que estas iniciativas estudiantiles en psicología sean realmente viables. Así, aspectos como asignar un ISSN a la publicación, la existencia de procesos de evaluación de artículos según los estándares habituales, la promoción de la visibilidad de estas revistas –por ejemplo, mediante páginas web-, su regularidad de aparición –primando calidad sobre cantidad en la periodicidad de aparición-, el acompañamiento por parte del personal docente e investigador, y el apoyo institucional de las universidades serían importantes a la hora de garantizar el éxito de las revistas estudiantiles. Y unido a ello, no hay que olvidar que la base de todo es la motivación y la capacitación de los que en el futuro serán investigadores profesionales en psicología.

Puedes acceder al texto completo de Arbaiza-Bayona (2012) aquí.

Revistas estudiantiles de psicología accesibles on-line:

Referencia del artículo:

ResearchBlogging.orgArbaiza-Bayona, Ana Lucía (2012). Revistas Científicas Estudiantiles
de Psicología en Latinoamérica Revista colombiana de psicología, 21 (1), 151-164

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