Santa Claus y la hipótesis nula

Santa ClausSanta Claus es uno de los personajes más típicos de la Navidad. Representativo del mejor espíritu de estas fechas, trae a los niños regalos y a los mayores más de un quebradero de cabeza… a pesar de lo cual es igualmente entrañable para todos. Sin embargo, Santa Claus es también un personaje polémico. Primero, está la cuestión de su verdadera identidad… ¿Santa Claus? ¿Papá Noel? ¿San Nicolás?… ¿Santa a secas?… ¿Tiene una verdadera “personalidad”? ¿o se trata meramente de una “construcción social”? En segundo lugar, es persistente la cuestión acerca de su vestimenta y su posible vinculación con una compañía comercial promotora de la felicidad embotellada y con burbujas. Los psicólogos organizacionales tratan aún de elucidar si Santa es el empleado del mes (de diciembre, claro) en algún importante departamento de captación del clientes… mientras que la psicología positiva gana adeptos que se ponen hasta arriba de cafeína. Y, dejando a un lado su portentosa capacidad psicomotriz, que exhibe en la noche del 24 pero que sólo conocemos por sus resultados en la mañana del día 25, quedaría aún la cuestión de su nivel real de conocimientos sobre psicología evolutiva, dado que no es infrecuente que los niños reciban sofisticados laboratorios de química y sus mayores juegos donde se entiende que “pulpo como animal de compañía” es una respuesta correcta.

Los autores de PhD Comics han elaborado alguna hipótesis sobre la cuestión que, entre todas ellas, parece ser más acuciante… ¿Quién es realmente Santa Claus? Y su respuesta es esta…

PhD Comic Santa

Pero, a pesar de que todo encaje, y de que con un alto nivel de probabilidad Santa sea un profesor universitario, no hay quien se resiste a proponer una no menos interesante “hipótesis alternativa”… Nicolás no pasó de ser un estudiante de doctorado incomprendido que llegó muy lejos…

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Bien, si quieres leer algo (un poco) más serio que lo anterior, pero con el tono desenfadado de estos días ahí van algunas recomendaciones…

Un clásico navideño son los 12 estudios de psicología de Navidad de PSYBLOG (Jeremy Dean) que puedes leer aquí. Otra buena opción es el post The Psychology of Christmas de Nou Stuff (Maria Panagiotidi) donde puedes encontrar algunas explicaciones a nuestros comportamientos y emociones navideñas más típicas. Y si este año, de una vez por todas, quieres acertar con tus regalos, no dejes de leer The Psychology of Christmas presents, en el blog de Mark Parkinson. También el post de Christian Jarrett en BPS Research Digest del pasado año sobre este mismo tema sigue aún vigente y es altamente recomendable para quienes traten de entender bien la psicología del acto de regalar. Más ayudas son The Science of  Gifts, de Dave Nussbaum, y -si estás pensando en hacer un regalo “no bueno”- antes lee lo que te espera y los riesgos que eso entraña en A psychological guide to bad Christmas gifts (Jordan Gaines). Aunque lo mejor en estos casos es posiblemente dejarse llevar por la intuición a la hora de comprar nuestros regalos, nunca está demás tampoco conocer algo de la psicología del comprador navideño según Marvin Sissey.

Para prevenir posibles efectos negativos de la Navidad, aunque posiblemente ya sea algo tarde, conviene leer -con calma- The psychology behind Christmas stress: a headache for the holidays, de Nick Redfern. También son recomendables la guía de supervivencia navideña de Jessica Stillman  y aplicarse con los diez trucos para reducir el estrés en vacaciones de Psych Central, o directamente sumergirse en su completa guía para afrontar las vacaciones.

Si tienes niños cerca y un presupuesto ajustado es importante que leas el estudio de Buijzen y Valkenburg (2000) para enteder por qué es mejor tener apagada la televisión en estos días. El artículo de Tim Kasser y Kennon Sheldon (2002) sobre qué hace que unas navidades sean buenas también es un buen recordatorio del verdadero espíritu de estos días, a la vez que la mejor justificación que podrás encontrar para hacer regalos baratos y aún así hacer felices a los demás.

Pero si en realidad lo que te apetece es hacer un estudio de campo y analizar cómo misteriosamente estas fechas nos vuelven a todos más sensibles y nos hacen mejores personas, compra algo de turrón y polvorones, invita a tu seres queridos a casa y observa su conducta mientras ven la enésima reposición de Love Actually. Pasadlo bien. Feliz Navidad!