La creatividad bajo presión

Tal vez Newton encontrara una motivación para el estudio de la Física cansado de que las manzanas u otras frutas cayesen sobre su cabeza cuando se sentaba a leer plácidamente bajo un árbol. Hemos oído frecuentemente que “la necesidad agudiza el ingenio”, y no hace falta remontarse a Newton para encontrar casos que sustenten el dicho popular, ya sean reales o de ficción. MacGyver, por ejemplo, siempre nos ha sorprendido por ser capaz de salir de las situaciones más apuradas encontrando una solución creativa. En su caso, en la mayoría de las veces esto implica combinar objetos aparentemente inocuos para crear un explosivo, una nueva herramienta o cualquier maquinaria que le va a servir para escapar de algún peligro mortal. Como ejemplo basta citar el capítulo en que logra desactivar un misil en el último segundo empleando un clip, la construcción de una pistola lanza-bengalas a partir de un bolígrafo, o aquel otro episodio en que desactiva un sistema de seguridad láser con tan sólo el humo de unos cigarrillos y un trozo de cristal. Que la necesidad es la madre la invención, en el caso de MacGyver está claro, y así parece ser también si tenemos en cuenta los resultados de un estudio aparecido este año en el Journal of Personality and Social Psychology.

El punto de partida de la investigación, desarrollada por el equipo holandés de Marieke Roskes et al. (2012), es la relación existente entre creatividad y motivación. En general, las personas pueden estar motivadas por la consecución de unos resultados positivos (motivación de aproximación) o por tratar de evitar con sus comportamientos posibles consecuencias negativas (motivación de evitación). La primera de las motivaciones se ha asociado en la literatura previa con unas mayores cotas de creatividad, de forma que las personas que se enfocan hacia la consecución de algo positivo manifestarían una mayor tolerancia al riesgo y mayor tendencia a realizar conductas explorativas. Además, cognitivamente la orientación de “aproximación” facilitaría la flexibilidad cognitiva, el pensamiento divergente y un estilo de procesamiento de la información fluido que estimularía la creatividad. Por el contrario, la motivación orientada a la evitación de resultados negativos parece conectada con un estilo de procesamiento cognitivo relativamente inflexible y persistente, una mayor aversión al riesgo, la focalización de la atención de manera intensiva y un manejo de la información más centrado en el control, el análisis y la exploración en profundidad. Este estilo cognitivo, que implica el uso intensivo de recursos y energía, supone un alto nivel de esfuerzo sostenido en el tiempo y aparenta ser más lento y menos fluido que el pensamiento -divergente y flexible- ligado a la motivación de aproximación. Parece, así visto, la antítesis de lo que en general entenderíamos como “pensamiento creativo”.

Sin embargo, recientemente el modelo de dos vías de la creatividad de De Dreu et al. (2008) ha señalado que se puede llegar a resultados creativos, tales como ideas originales, soluciones a problemas o insights sobre alguna materia, por vías diferentes y aparentemente opuestas. Desde esta perspectiva, tanto el estilo cognitivo flexible –característico de la motivación de aproximación- como el estilo perseverante y sistemático –asociado a la de evitación- pueden dar lugar a resultados creativos. Es decir, que la creatividad se podría  lograr tanto mediante el pensamiento flexible y divergente como con la reflexión concentrada y persistente. Una buena síntesis de ambas vías es quizá la conocida frase de Picasso: “si llega la inspiración lo mejor que a uno lo encuentre trabajando”.

Bien, entonces, ¿cómo se explica que la investigación previa haya encontrado que la motivación de aproximación lleva a una mayor creatividad que la motivación de evitación? Roskes et al. (2012) plantean una sugerente hipótesis. Está claro que la perseverancia y la concentración atencional asociadas a la motivación de evitación requieren una gran inversión de recursos cognitivos. Alcanzar resultados creativos en este estado motivacional es más dificultoso, demandante y agotador, ya que para lograr un nivel alto de creatividad estas personas necesitan invertir más energía aún. Y partiendo de un modelo de conservación de la energía, cabe anticipar que a no van a hacerlo a no ser que tengan una buena razón para ello. Es decir, que en un estado de orientación hacia la evitación se necesita una motivación adicional para ser creativos. Y según Roskes y sus colaboradores, la clave de tal motivación está en el grado en que la creatividad se perciba como algo que puede ayudar a conseguir un determinado objetivo (como por ejemplo, resolver un problema o un conflicto), es decir, el grado en que la creatividad sea funcional.

Para someter a contraste su idea, el equipo de investigación llevó a cabo una serie de cinco experimentos. Básicamente, además de algunas otras variables, en ellos se manipulaba la orientación motivacional (de aproximación o evitación) y/o el nivel de funcionalidad de la creatividad, es decir, el grado en que ser creativo ayudaba a resolver satisfactoriamente las tareas propuestas a los sujetos. Los resultados encontrados apuntan a que los individuos motivados por la evitación podían ser tan creativos como los motivados por las consecuencias positivas (aproximación), tal y como se derivaba del modelo de las dos vías de la creatividad. Pero dar respuestas creativas implicaba un alto nivel de esfuerzo en ese estado motivacional. Cuando la creatividad era funcional para evitar una consecuencia negativa, sin embargo, los sujetos estaban dispuestos a invertir sus energías en ser creativos, o al menos lograban serlo más que cuando la creatividad no era funcional. Sin embargo, en el caso de la motivación de aproximación, el compromiso con la creatividad no parecía depender de que ésta fuera o no funcional.

En definitiva, para las personas que están motivadas por la evitación y tratan de escapar de un resultado negativo, la clave está en si la creatividad les ayuda a lograr su objetivo. Si dar respuestas creativas les va a conducir exitosamente a evitar posibles consecuencias negativas, entonces van a implicarse en hacer el sobre-esfuerzo y asumir el coste que el ser originales conlleva para ellos en términos de gasto de recursos cognitivos y energía. Es decir, en una situación de necesidad –en la que se trata de salir de un estado negativo o evitarlo- la creatividad parece que se agudiza, siempre y cuando se perciba que ésta puede ser útil para dejar atrás las consecuencias negativas que se tratan de evitar.

Tal vez finalmente MacGyver sea un buen ejemplo de todo ello. Lejos de parecer un artista bohemio de pensamiento divergente, se asemeja más a un científico loco que aplicando unas grandes dosis de pensamiento analítico, esfuerzo y concentración logra llegar a soluciones verdaderamente inauditas, y es precisamente la funcionalidad de los productos de su creatividad la que le permite salir airoso de situaciones de vida o muerte. Ciertamente nos asombra, pero tal vez  los seres humanos no seamos tan originales cuando estamos tranquilos, lejos del peligro…

Puedes acceder al artículo de Roskes et al. (2012) aquí.

Referencias:

ResearchBlogging.org

De Dreu, C., Baas, M., & Nijstad, B. (2008). Hedonic tone and activation level in the mood-creativity link: Toward a dual pathway to creativity model. Journal of Personality and Social Psychology, 94 (5), 739-756 DOI: 10.1037/0022-3514.94.5.739

Roskes, M., De Dreu, C., & Nijstad, B. (2012). Necessity is the mother of invention: Avoidance motivation stimulates creativity through cognitive effort. Journal of Personality and Social Psychology, 103 (2), 242-256 DOI: 10.1037/a0028442